El caso Lucio Dupuy: crónica de un crimen macabro que destapó las fallas en la protección infantil
El 26 de noviembre de 2021, la vida de Lucio Dupuy se apagó de forma brutal. Su muerte fue el desenlace de una cadena de abusos, golpes y negligencia por parte de su entorno más cercano y de los profesionales que lo asistieron.
A tres años del aberrante crimen, su familia todavía reclama Justicia y su padre le escribió un emotivo mensaje. “Ojalá la vida se me pase rápido, para volver a verte”, expresó en las redes.
Lucio Dupuy y un caso que conmocionó a toda Argentina
La historia de Lucio Dupuy es una tragedia que comienza mucho antes de la fatídica noche de noviembre. Entre diciembre de 2020 y marzo de 2021, el niño fue ingresado en varias ocasiones a diferentes centros de salud de la ciudad de Santa Rosa, en La Pampa, debido a golpes, fracturas y traumatismos.
Los informes médicos detallan lesiones como «fracturas en dedo de la mano», «traumatismos de miembro superior» y «fractura expuesta en muñeca y mano«, entre otras. Sin embargo, a pesar de las múltiples lesiones que presentaba, no hubo denuncia ni intervención efectiva para protegerlo.
El 23 de marzo de 2021, Lucio ingresó nuevamente al hospital con un «mallet finger», una deformidad en el dedo causada por una fractura ósea. Esta lesión, junto con otras previas, fue una clara señal de que el niño estaba siendo víctima de violencia de manera sistemática.
El 25 de agosto de 2021, dos meses antes de su muerte, una vecina del niño, testigo de los gritos y los llantos que se escuchaban desde la casa de Lucio, intentó alertar a la policía. En un mensaje de WhatsApp, le pidió a su hermano que llamara a los efectivos de seguridad, ya que los maltratos al niño eran evidentes.
«Todos los días llega del jardín y la novia de la mamá lo caga a palos», escribió la mujer. En ese mensaje, incluso relató cómo escuchaba a la mujer gritarle de forma violenta al menor. Lamentablemente, un error en la dirección impidió que los oficiales pudieran llegar a tiempo para evitar lo inevitable.
Lucio Dupuy y el peor final
El 26 de noviembre de 2021, Lucio fue golpeado nuevamente. Esta vez, la violencia fue fatal. Abigail Páez, la pareja de su madre, Magdalena Espósito Valenti, fue la responsable de la última agresión. En el juicio posterior, Páez relató cómo ese día vio a Lucio “mandarse un moco”, lo que motivó una serie de golpes brutales.
Tras el ataque, Lucio, aún consciente, fue llevado a la ducha por Páez, quien intentó que se recompusiera. Sin embargo, el pequeño se desvaneció y, al caer al suelo, Páez intentó reanimarlo con maniobras de RCP, sin éxito.
El diagnóstico final fue desgarrador: Lucio había sufrido abusos, maltrato físico y psicológico durante meses. La autopsia reveló mordeduras, golpes, quemaduras de cigarrillo y una muerte provocada por un politraumatismo. La saña de sus agresores era evidente. Su madre y su pareja no solo lo mataron, sino que lo sometieron a un sufrimiento indescriptible.
Por otro lado, la denuncia, que debía haberse hecho mucho antes, llegó tarde. Durante el juicio, se evidenció que tanto los médicos que atendieron al niño como las maestras del jardín no cumplieron con su obligación de denunciar los maltratos.